Con la celebración del Miércoles de Ceniza, hemos comenzado el camino cuaresmal. En nuestra parroquia vivimos la imposición de la ceniza con recogimiento y profundidad, escuchando aquellas palabras que resuenan en el corazón: «Convertíos y creed en el Evangelio» o «Recuerda que eres polvo y al polvo volverás». Un gesto sencillo, pero lleno de verdad, que nos invita a la humildad y a volver a Dios.
El Evangelio de este primer domingo de Cuaresma nos presenta a Jesús en el desierto, donde es tentado por el demonio. No es un relato lejano ni simbólico solamente: habla de nuestras propias luchas, de nuestras tentaciones cotidianas, de esas voces que nos invitan a elegir el camino fácil, el poder, la autosuficiencia o el bienestar sin Dios.
Jesús responde a cada tentación apoyándose en la Palabra de Dios. No dialoga con el mal desde el orgullo, sino desde la fidelidad al Padre. Nos enseña así que la verdadera fuerza del cristiano no está en sus propias capacidades, sino en la confianza y en la obediencia a Dios.
La Cuaresma es nuestro desierto: un tiempo para silenciar ruidos, ordenar el corazón, revisar prioridades y fortalecer nuestra vida de oración. No es un tiempo triste, sino una oportunidad para volver a lo esencial, para dejarnos purificar y prepararnos para la Pascua.
Las prácticas cuaresmales —oración, ayuno y limosna— no son obligaciones externas, sino caminos concretos para crecer en libertad interior y en amor.
Que este tiempo santo nos ayude a reconocer nuestras fragilidades, pero también a descubrir que, con Cristo, podemos vencer las tentaciones que nos apartan de Dios.
Lunes Día 23
19:00 Exposición Santísimo
20:00 Almas del purgatorio
Martes Día 24
19:00 Exposición Santísimo
Jueves Día 26
19:00 Exposición Santísimo
Viernes Día 27
20:00 Renovación Carismática
Sábado Día 28
Bodas de oro José María y Pilar
Domingo Día 01
18:30 Suf. Antonio Meléndez y Eugenia Pérez
¨Hoja Parroquial realizada por David Iglesias¨